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Academia XXII

versión On-line ISSN 2594-083Xversión impresa ISSN 2007-252X

Academia XXII vol.15 no.29 Ciudad de México ene./jun. 2024  Epub 09-Sep-2024

https://doi.org/10.22201/fa.2007252xp.2024.15.29.88653 

Dossier

Teatros de tierra y agua: vocaciones y destino del área del “valle” en Padua

Earth and water theaters: vocations and destiny of the "valley" area of Padua

1 Dipartimento di Beni Culturali Università di Bologna. E-mail; roberto.pasini@unibo.it.


Resumen

El artículo pretende interpretar la estructura de largo plazo y las construcciones identitarias que subyacen al complejo de espacios abiertos en el extremo sur del centro urbano de Padua en un sitio denominado “valle”. Se analiza la formación histórica de la articulación espacial del “Orto botanico” y del “Prato della Valle” en relación con el contexto urbano inmediato, con una topografía variada de zonas húmedas cubiertas por cañaveral y relieves más secos de cultivos y huertas, el contexto territorial entre las colinas Euganeas y el abanico fluvial de las digresiones del río Brenta, y el ámbito geográfico más amplio de las llanuras del Véneto entre el arco alpino y la laguna de Venecia.

Palabras clave: Teatro de tierra; llanura véneta; Orto botanico; Prato della Valle; Padua; vocación territorial; memorias urbanas

Abstract

This paper interprets the long-term structure and identity constructions underlying the complex of open spaces at the southern end of the urban center of Padua, in the location called the "valle." It analyzes the historical formation of the spatial articulation of the Orto botanico and the Prato della Valle, in relation to the immediate urban context, with a varied topography of wetlands comprised of reed beds and drier reliefs of crops and orchards; the territorial context between the Euganean hills and the fluvial fan of the Brenta river, along with the wider geographical scope of the Veneto plains, which lie between the Alpine arc and the Lagoon of Venice.

Keywords: Earth theater; Veneto plains; Orto botanico; Prato della Valle; Padua; territorial vocation; urban memories

El artículo rastrea la génesis geológica fundamental de la llanura véneta, el desarrollo de sus marcos paisajísticos y, en este contexto geográfico, la constitución de la ciudad de Padua con la dialéctica entre el centro cívico consolidado y el borde meridional vacante. A la geoformación de la prístina plataforma holocénica siguen las alteraciones físicas provocadas por los sucesivos regímenes sociopolíticos que gobiernan los contextos urbanos y territoriales. A lo largo de las transformaciones provocadas por la ocupación prehistórica, las fases prerromana y romana de colonización territorial, el episcopado protocomunal, el resurgimiento urbano de la Comune y la Signoria, adviento y caída de la Serenissima y el hilo persistente de acontecimientos asociados con el Studium de Padua, el artículo propone iluminar un sentido permanente, colectiva y artísticamente integrado en el sitio, como una configuración que refleja una identidad inherente arraigada en escalas territoriales y geográficas más amplias. La correspondencia entre la identidad natural y antrópica del sitio, es decir el locus, se sintetiza en la expresión “teatros de tierra y agua” referida a “Orto botanico” y “Prato della Valle”.

Procesos de geoformación

La llanura povéneta se desarrolla entre el arco alpino y el frente de los Apeninos en la antefosa adriática norte, hasta la curva de la costa. El hundimiento gradual del antefosa, que comenzó en un periodo intermedio entre las orogenias alpina y apenina y continúa hoy en día,1 se debe a un fenómeno de subducción por aplastamiento en los dos frentes. Sobre ella se han producido secuencias de inundaciones cuaternarias con deposición de escombros procedentes de la demolición de las cadenas montañosas por glaciares y ríos en los ciclos glacial-interglaciares hasta la última deglaciación post-Wurmiana.2 Un plano inclinado de oeste a este, cuyo eje medio es el río Po, desciende desde los 500 m sobre el nivel del mar de la cuña piamontesa, no lejos del manantial, hasta la costa del Adriático con lagunas y tierras deprimidas alrededor de la desembocadura.3 El plano trans-Padano se divide en secciones según la relación paisajística con el arco alpino y el mar Adriatico y la naturaleza del suelo.4 De ellas, el tramo veneciano, desde el lago de Garda y el Mincio hasta el corredor del río Livenza, se insinúa aguas arriba de la llanura entre las formaciones prealpinas de Vicenza y el complejo de los Dolomitas hasta los Prealpes Cárnicos, a unos 100 metros sobre el nivel del mar, para descender al mar en la laguna de Venecia, atravesando un transecto de aproximadamente 60 km.5 El sistema hidrográfico del borde oriental véneto, que se estrecha hacia el Karst friulano, desemboca directamente en el Adriático sin aportar agua al Po.6 En un nivel intermedio entre la llanura alta, cubierta por los primeros depósitos aluviales de gravas y arenas gruesas, altamente drenados, y la llanura baja, alcanzada por los sedimentos más finos, arcillosos y por tanto impermeables, las aguas superficiales ascienden a la superficie en fuentes y manantiales formando el cinturón de resurgimiento.7,8 La sección veneciana de la llanura se caracteriza por una secuencia de relieves que desde el pie alpino se extiende a través de la llanura hacia el mar a partir de los montes Lessinos, seguidas por las colinas Bericas y Euganeas.9

Fuente y cortesía de: David Rumsey Historical Map Collection.

Figura 1 Detalle de la “Carta oro-idrogeografica dell’Italia settentrionale (Valle del Pó, Tre Fogli)”, en Atlante oro-idrografico corografico e storico dell’Italia, Milán, Casa Editrice Dott. Francesco Vallardi, 1895. 

Grupos de cazadores prehistóricos10 del Paleolítico superior ascendieron desde el oscuro bosque de las tierras bajas hasta los luminosos claros de las cumbres de los Lessinos siguiendo la fauna pleistocénica de jabalíes, uros, venados megalóceros, lobos, osos y leones de las cavernas.11 La posterior colonización agrosilvopastoril neolítica estableció cultivos permanentes y la cría de ovino-caprinos en las laderas, la caza y la explotación forestal de los bosques de frondosas y coníferas en la montaña medio-alta y la economía pastoril de las cumbres que ha propagado la biodiversidad característica de los ecosistemas de praderas polifíticas. Luego aparecen las cimas redondeadas sobre empinadas laderas de las colinas Bericas, ramificaciones prealpinas aparentemente separadas del sistema principal por estar semisumergidas por deposiciones aluviales, envueltas en una vegetación mixta, termófila de ingresión holocénica y microtermal sobrevivida de las edades glaciales.12 Aún más al sur, también emerge la sugerente morfología de las colinas Euganeas, cuyos perfiles cónicos revelan una distinta orogenia volcánica terciaria fuertemente afectada por la erosión.13 Aquí se realza aún más la combinación de diversidad paisajística. Flujos basálticos, sedimentaciones marinas, levantamientos de cúpulas silíceas y la posterior erosión atmosférica han producido esta singular formación geológica, descrita como “islas en la llanura” o “montañas adolescentes” que no superan los 600 metros sobre el nivel del mar, y cuyas cimas escarpadas y suaves pendientes “flotan en un mar de niebla”.14 Una variedad extrema de patrones de vegetación responde a condiciones microclimáticas variables debidas a la exposición, la inclinación y la composición del suelo. La vertiente sur, cálida y seca, en la que existe un sistema termófilo de flora y fauna mediterránea caracterizado por el madroño, la jara, el brezo, el terebinto, la retama, el escaramujo, la encina, pero también el ciprés y la adoptada opuntia, contrasta con la vertiente norte, fresca y húmeda, en la que se encuentran sistemas montañosos microtermales dominados por bosques de hayas y castaños en los que crecen arándanos.15

A lo largo de dos milenios, la acción antrópica ha estratificado en esta plataforma natural privilegiada una intensa trama policultural de granjas, cognado medieval del jardín magnogreco, formada por viñedos, huertas y olivares rodeados de cercos vivos, sistemas de gestión de aguas pluviales y redes de acceso capilar. Una traslación casi irreal al pie del arco alpino de un jardín colgante mediterráneo que aún conserva vestigios de arcaicos cultivos promiscuos, hileras de árboles “casados” con vides, levantados en torno a los asentamientos de pie de monte y de la costa media en una época en la que la llanura baja estaba ocupada por vastos pantanos miasmáticos.16 Se puede observar que la secuencia de ámbitos paisajísticos Lessinos-Bericas-Euganeas compacta toda la variación paisajística del mundo mediterráneo desde el arco alpino hasta la zona subtropical, desde la opuntia hasta el alerce.

Al este de la secuencia Lessinos-Bericas-Euganeas, ríos alpinos de caudal impredecible, alimentados por el derretimiento estival de las nieves y los hielos, se entrelazan con los ríos plácidos de resurgimiento y, vagando por la llanura baja, diseminan restos fósiles de múltiples haces fluviales.17,18 A través de extensas digresiones del Pleistoceno, el río alpino Brenta ha depositado gravas y arenas demolidas de los Alpes de Vicenza y los Dolomitas para construir un mega-abanico a lo largo del eje entre Bassano y Venecia.19 Sobre este mega-abanico la acción de la incisión fluvial y el consiguiente relleno holoceno con sedimentos más finos han generado la estructura geológica actual de la llanura.20 En el plano aluvial del Brenta, en una posición media en la llanura baja rociada, a unos 10 km al noreste de las colinas Euganeas, se encuentra Padua, un “lugar central”21 frecuentado desde la Edad del Bronce que evolucionó hasta convertirse en un asentamiento estable paleovéneto en la Edad del Hierro. La peculiar conformación topográfica generada por un doble meandro, con un recodo hacia el oeste seguido de un contrarrecodo hacia el este que envuelven dos ligeros relieves, ofreció a las antiguas comunidades relativa seguridad frente a inundaciones, abundancia de agua y fácil accesibilidad fluvial.

Fuente: Società Geologica Italiana, PD.

Figura 2 Detalle del mapa con leyenda simplificada Structural Model of Italy, Sheet 1, CNR - Progetto Finalizzato Geodinamica (editorial board: G. Bigi, A. Castellarin, M. Coli, G.V. Dal Piaz, R. Sartori, P. Scandone, G.B. Vai; regional coordinators: G.V. Dal Piaz, Alps and European foreland; A. Castellarin, Southern Alps; M. Boccaletti, Northern Apennines; A.G.I.P. Mineraria, Po Plain subsurface geology; R. Sartori, marine areas - CNR 1983, selca 1990; editorial responsible: Paolo Scandone). 

Fuente: Alessandro Fontana, Paolo Mozzi, Aldino Bondesan, en Bondesan, Meneghel (eds.), Geomorfologia della provincia di Venezia, Padova, Esedra Editrice, 2004.

Figura 3 Detalle del diagrama de los sistemas deposicionales de la llanura véneto-friulana. Leyenda simplificada: 17) Sistemas de los principales ríos de resurgimiento; 25) Sistema Brenta: a) sector pleistoceno (Bassano megafan), b) llanura Brenta holocena con aportes del Bacchiglione; 26) Abanico aluvial de Ástico. 

Procesos de formación urbana

El destino urbano de Padua y las vocaciones del sistema de sus espacios fundamentales, en el centro y en la margen meridional del recodo, ya están codificados en esta topografía original del sitio que resume en el contexto local relaciones geográficas activas más amplias entre el Arco alpino y la laguna veneciana. Entre los diferentes haces de paleocauces generados por las desviaciones del Brenta en la llanura, los meandros sobre los que se establece el asentamiento urbano pueden asociarse al haz “Veggiano-Selvazzano”, cuya actividad puede fecharse en el 2º milenio a.n.e. En un momento incierto entre la Edad del Hierro y el siglo VI, el vigoroso río alpino abandonaría su cauce, sustituido espontáneamente por caudales torrenciales y resurgimientos más modestos. Las obras antrópicas del siglo XI en los territorios de Vicenza aguas arriba canalizarían flujos más importantes que hoy adquieren la denominación de Bacchiglione.22,23 Del doble meandro, el Bacchiglione cruza durante mucho tiempo solo el primero recodo para defluir por su vértice norte. Sólo con la apertura del canal Naviglio en el siglo XI, funcional para la explotación de la energía hidráulica para el funcionamiento de molinos y fábricas, se reactivó el contrarrecodo con un flujo inverso al paleocurso.24 Padua se caracteriza por ser un sistema urbano entre los siglos IX y VIII a.n.e., cruce de rutas comerciales hacia la laguna veneciana, hacia el sistema del río Po, hacia las colinas Euganeas y hacia el mundo alpino, con consolidadas terminales para el control de un vasto territorio.25 En una fase de explosión urbana que se remonta al siglo VI a.n.e., los asentamientos se desarrollaron sobre un trazado de carretera de oeste a este que cruzaba el recodo y el contrarrecodo hacia Altino. Igualmente determinado hay un eje perpendicular norte-sur que vadea sobre el vértice del recodo hacia el norte y alcanza la margen del asentamiento por el sur, donde se bifurca en varias rutas, las dos principales hacia suroeste y las colinas Euganeas con el centro de Ateste, y hacia sur y el sistema del río Po con el puerto de Hatria, y una secundaria hacia el sureste con la terminal lagunera de Brondolo. En la margen meridional de recodo, el límite del asentamiento está determinado por la ubicación de necrópolis, santuarios y lápidas con decussis.26 Desde las fases más arcaicas, la margen meridional ha sido una zona ligeramente deprimida, a la que nos referiremos con el término “valle”, que se mantiene libre de construcciones ordinarias y que por sus funciones cultuales e infraestructurales adquiere un significado de identidad particular. El “valle” es el locus físico en el que concurren las relaciones con el territorio controlado y donde convergen idealmente los sistemas Euganeo, del Po y de la laguna veneciana. Los espacios urbanos del Orto botánico y del Prato della Valle que surgirán en esta zona en la edad moderna parecen incorporar estas características y perpetuarlas en procesos evolutivos transhistóricos. La ciudad está estratégicamente integrada en la red de carreteras provinciales a partir de la alianza con Roma en las guerras celtas del siglo III a.n.e.,27 en una posición estratégica en el eje Adriático de Via Popilia y Via Annia entre Ariminum y Aquileia y conectada con Hatria, Bononia y Altinum.28,29 La consolidación de la ciudad en la época republicana está asociada al establecimiento de un pequeño castrum en el cuadrante noreste del recodo cuyo decumanus se alinea sustancialmente con el arcaico eje urbano norte-sur, entre el vado hacia el mundo alpino y la confluencia de vías en la margen meridional: la “via silicea” (pavimentada) hacia suroeste rumbo Ateste y Bononia y la vía hacia sur rumbo Hatria.30,31

El “valle” es, por tanto, un nodo en el borde de la ciudad donde la intensa concurrencia de personas favorece el surgimiento de funciones de reunión y mercado.32 Las vastas centuriationes de la época de Augusto, que siguieron a la adquisición del estatus de municipium y la adopción del jus Romanorum en el siglo I a.n.e., tuvieron un papel dominante en el área véneta.33,34 El municipium estaba contenido en un perímetro mayor que incorporaba el castrum, cuyos ejes giraban en el sentido de las agujas del reloj para incorporar el eje oeste-este del asentamiento prerromano en la ruta rumbo Altinum.35 El desajuste entre las redes urbanas de castrum y municipium generó un sistema de espacios urbanos irregulares y de carácter dramático en el eje oeste-este, probablemente ocupados desde las primeras etapas para funciones institucionales y especiales del foro.36 En la morfología urbana se formaron así las invariantes estructurales del sistema de plazas centrales y volúmenes monumentales que aún hoy contienen el corazón de la vida urbana en torno al Palazzo della Ragione.37 Al mismo tiempo se consolidaron las invariantes estructurales en el “valle” de la margen meridional del recodo. La urbanización que se produjo a lo largo de los tres primeros siglos de nuestra era ocupa el recodo y se desborda hacia sur más allá de los límites marcados por las lápidas con decussis, desgastándose a lo largo de los trazados viarios. En el lado este del área de las necrópolis meridionales surgió el teatro del siglo I.38 A partir del descubrimiento de potentes tabiques longitudinales al este del teatro, hoy ocupada por el Orto Botanico, se plantea la hipótesis de la presencia de un circo tangente al contrarrecodo del Brenta, que completaría el sistema de infraestructuras monumentales.39 Sobre el “valle” se impuso una forma de inercia territorial que preservaba su identidad en el carácter semivacío como pomerium, área funeraria y despeje infraestructural, mercantil y marcial. Este carácter semivacío es atribuible al mismo tiempo a condiciones funcionales asociadas a la depresión topográfica con el ascenso de las aguas subterráneas y el consiguiente encharcamiento y abundante cubierta vegetal, fijado en el topónimo Valle. Estas condiciones podrían ser inherentes al sitio desde épocas remotas y controladas mediante constante drenaje y compactación,40 o establecidas por los trastornos hidrogeológicos conectados a la desintegración territorial posimperial, en particular después del 589,41 casi un espejo urbano de la inundación de las zonas rurales al sur de la ciudad.42

La desintegración del régimen urbano en los siglos posteriores a la caída del imperio culminó con la destrucción de la ciudad en 602 por los longobardos, el exilio de la autoridad urbana episcopal y la dispersión de los ciudadanos hacia los centros laguneros de Brondolo y Malamocco.43 La reconstitución del obispado de Padua en 774 bajo la égida carolingia, encaramada en la catedral fortificada cerca del antiguo foro, debía llevar a la ciudad hacia el horizonte lejano del resurgimiento del mundo urbano de la Baja Edad Media.

Figura 5 Mapa transhistórico del asentamiento patavino: reconstrucción del esquema urbano y la red viaria de conexión entre la ciudad antigua y la medieval, consolidada en el paleo-recodo del río MedoacusBrenta, y el territorio alpino, de planicies y lagunero véneto. Diagrama del autor, síntesis y adaptación de: Antonio Cataldi, 2023, figs. 1-5, pp. 58-59, y Sergio Lucianetti 1970, figs. I-VII, pp. 72-77; base gráfica: porción central de la Pianta di Padova, levantamiento urbano por Giovanni Valle, grabado e impresión por Giovanni Volpato, 1784, fuente y cortesía de The Trustees of the British Museum, CC BY-NC-SA 4.0. 

El contrarrecodo está en ruinas con el topónimo alusivo de Rudena. La ciudad se retira dentro del círculo fortificado en la curva aguas arriba,44 y se consolida nuevamente sobre los ejes urbanos antiguos de los caminos oeste-este y norte-sur anclados en el pequeño cuadrilátero del sistema de plazas centrales y el obispado cerca del antiguo foro.45 El “valle” de la margen meridional del recodo se caracteriza por ser una conexión entre la ciudad y el campo. La recuperación del uso urbano del “valle” tras la decadencia de la Antigüedad tardía está asociada a la acción de la comunidad benedictina asentada en el contiguo monasterio de Santa Giustina. En la margen del valle de la necrópolis surgió en el año 304 la tumba de la protomártir patavina Santa Giustina, que se volvió el núcleo del antiguo santuario Opilioniano del siglo vi, identificado por algunos con la primera sede episcopal en una basílica suburbana. Tras el traslado del obispado a la catedral central, se habría confiado a una comunidad monástica fundada por el mismo obispo la gestión de las vastas zonas semiabandonadas del “valle”.46 El complejo monástico-basilical benedictino fue posteriormente reconstruido en varias ocasiones entre los siglos XII y XVI con un uso notorio de material excavado en las ruinas romanas cercanas.

La practicidad sustancial de la zona para usos sociales alrededor del siglo xi se deduce de su asociación con los términos “pradera” y “mercado”, que reemplazaron las connotaciones anteriores de cañaveral y pantano.47 Las obras hidráulicas de la comunidad monástica que completaron la recuperación de la zona a principios del siglo XIII incluyeron el foso de Santa Giustina, o Canale Alicorno, en el frente este.48,49 El “valle” está pues atravesado por el canal Alicorno en el este y por la “via silicea” en el oeste, que lo dividen en tres partes: al este una zona de broli,50 en la que se construirá el Orto botanico, la parte central con usos de distribución, reunión e intercambio, sobre la que se construirá el Prato della Valle y al oeste una zona ocupada por brazos muertos de río, manantiales y venas de riego en la que se alternarán cultivos y juncos.

La historia urbana del “valle” entre los siglos X y XIII registró así el proceso de re-territorialización que condujo desde el desorden jurídico altomedieval hacia el nuevo mundo urbano y municipal de la Alta Edad Media, y finalmente la Edad Moderna. Los derechos generales de tráfico y mercado reservados por las costumbres otonianas y los diplomas imperiales del siglo x a la autoridad urbana hegemónica del obispo, establecida en la forma protomunicipal del comitatus,51 fueron desbancados paulatinamente por las renovadas instituciones municipales de principios del siglo XII y las señorías de mediados del siglo xiii. Las fases del conflicto se concentraron en torno al “valle”, rodeado de huertos y viñedos y con el valioso material de las antiguas ruinas, involucrando al municipio, al obispo y al monasterio de Santa Giustina, que adquirió una substancial autonomía de la autoridad episcopal.52 El régimen resultante en 1405, cuando la Serenissima Repubblica di Venezia extendió su hegemonía sobre el territorio paduano, aun reconociendo la propiedad del área al monasterio, atribuyó todos los derechos de tráfico y comercio a la autoridad municipal y, por tanto, las actividades de mercado y ferias,53 con una restricción implícita del uso público en la parte central del “valle”. Sin embargo, en virtud de la propiedad, el monasterio pudo alquilar los lotes perimetrales en los que se consolidaron las fachadas de los edificios. La consolidación de la autoridad municipal en el conjunto de plazas y edificios del antiguo foro, con las sedes institucionales y las de las asociaciones civiles y económicas del mundo urbano emergente, correspondió a la caracterización del “valle” como un espacio de funciones sociales. Si bien el programa de mercados, ferias, fiestas, desfiles y procesiones fluctuó entre los siglos XIV y XVIII, entre fases de intensificación y adelgazamiento,54 esta explanada con función distributiva de los edificios circundantes, monasterios, residencias, fábricas y molinos alternados con broli, se caracterizó progresivamente por su valor como conexión entre el centro urbano y el territorio.55

La consolidación del Studium de Padua

La política de reforma territorial, seguida sistemáticamente por la Serenissima en los dominios en tierra firme adquiridos en el siglo XV, se expresó en la ciudad a través de una serie de operaciones de transformación urbana destinadas a valorar la identidad municipal dentro de la nueva entidad estatal. Se reorganizó el sistema central de plazas y edificios públicos y se redefinió el perímetro urbano con las nuevas murallas y baluartes, y la reorganización de la margen meridional del “valle”.56,57 La reforma espacial es inseparable de la reforma civil. La atribución al Studium de Padua58 como único centro universitario de la Serenissima, impuesto legalmente a todos los estudiantes venecianos, fue acompañada de su dotación material de estructuras especializadas dentro del cuerpo urbano.59 El Studium fue fundado en Padua a principios del siglo xiii por iniciativa de una comunidad de estudiantes y doctores en derecho que abandonaron el Studium de Bolonia, ya activo en las últimas décadas del siglo xi.60,61 Ambos ateneos surgeieron de la iniciativa de comunidades de estudiantes que eligieron a sus propios rectores con la tarea de contratar profesores y alquilar espacios genéricos que se prestaran a la enseñanza bajo la protección de la autoridad protomunicipal del obispo, que se extiendió durante la fase municipal, y posteriormente de la autoridad señorial. Después de 1405, los representantes locales de la Serenissima (rectores de la ciudad, Podestà y Capitano) asumieron la presidencia del Studium. En 1493, las nuevas autoridades decidieron concentrar las actividades académicas en un único centro debidamente equipado. Por decreto del Senato y con cargo a la Signoria de la Serenissima, el rector de la Universitas iuristarum firmó un contrato de alquiler perpetuo del Hospitium Bovis, un complejo en las plazas centrales, nacido de la fusión de núcleos nobiliarios del siglo xiii en torno a un patio con pozo, ocupado por la posada de un carnicero.62 Las implementaciones sustanciales de las infraestructuras académicas se llevaron a cabo siguiendo los acontecimientos alternos de la Liga de Cambrai y la Liga Santa, con el establecimiento en 1517 de la magistratura especial de los Riformatori dello Studio, una expresión directa del Estado63 y la articulación de personalidades jurídicas distintas para los diferentes componentes académicos de estudiantes, profesores, colegios de doctorado e instituciones de titulación.64 La creciente importancia de la medicina fue la fuerza impulsora detrás de la expansión de las disciplinas científicas65 entre los siglos XVI y XVII, a partir de la forma bicéfala con la concesión de autonomía a la Universitas artistarum de estudios filosóficos, literarios y médicos. Las nuevas estructuras académicas construidas entre los siglos XVI y XVIII llevaban la marca de las necesidades especializadas de disciplinas y modelos de enseñanza renovados. En el céntrico Hospitium Bovis se desarrolló a partir de 1542 un tipo de complejo académico con patio cuadriporticado en varios niveles destinado a facilitar las reuniones e intercambios académicos,66 en el que se incorporó en 1594 el primer teatro anatómico estable para la disección de cadáveres con fines didácticos y de investigación.67 El innovador Orto botanico para la colección de especies medicinales fue fundado en 1545 en la zona del “valle”.68 El Ospedale di San Francesco está conectado al Studium como un moderno hospital universitario. El observatorio astronómico de La Specola fue creado en la torre medieval de Torlonga entre 1761 y 1777. La distribución en el tejido urbano de tales estructuras de enseñanza e investigación contribuyó a intensificar la red de conexiones funcionales entre el centro cívico y la margen meridional del “valle”.

Fuente: Catalogo generale dei Beni Culturali, cortesía de: CC BY 4.0.

Figura 6 Antonio Canal, “Canaletto”, Santa Giustina in prà della Valle y Prà della Valle, grabados, 1840-42. 

La construcción del Orto botanico

Para la construcción del Orto botanico, los benedictinos alquilaron un terreno al este del canal Alicorno, entre el monasterio de Santa Giustina y la basílica de Sant’Antonio. La creación del Orto es solicitada por el magister médico Francesco Bonafede y decretada por el Senato, y tiene como objetivo proporcionar a los estudiantes de medicina el soporte de un herbario viviente69 para facilitar el reconocimiento de los “simples”, las plantas de las que se extraen las esencias medicinales básicas para componerlas en preparados. El conocimiento botánico medieval del que son custodios las órdenes cartujana, benedictina y franciscana es exclusivamente funcional para las preparaciones boticarias. A principios del siglo XVI, el reconocimiento de las especies vegetales se confiaba a representaciones xilográficas esquemáticas, lo que provocaba frecuentes confusiones. La difusión de colecciones de especímenes secos en herbarios del siglo XVI, una evolución de los gabinetes de maravillas, alimentada por la curiosidad por las especies del Nuevo Mundo, no es decisiva, como tampoco lo es la introducción en el siglo XVII del grabado al aguafuerte.70,71,72 El Orto botanico es, por tanto, una infraestructura tecnológica avanzada al servicio de actividades educativas que estarían asociadas a la creación de cátedras de lectura simplicium e investigación. La configuración original del Orto73 fue fruto del trabajo de un grupo multidisciplinario formado por tres figuras designadas por los Riformatori, cuyas aportaciones específicas han sido interpretadas de diversas formas: el médico Pietro da Noale, antiguo docente del Studium, el proto, maestro de obras y arquitecto Andrea Moroni, y el aristócrata humanista veneciano Daniele Barbaro. La contribución de este último a la creación del Orto fue reevaluada, más allá del papel habitual de supervisor político de la operación por parte de la Serenissima confiada convencionalmente a un patricio, a partir de la monografía fundacional de Margherita Azzi Visconti (ver referencias).74 Habiendo obtenido el título de Doctor in artibus en el Studium de Padua en 1540 con estudios en las disciplinas matemáticas, astronómicas y ópticas, literarias y filosóficas, médicas y de ciencias naturales,75 Barbaro contaba con un profundo conocimiento del pensamiento aristotélico y estaba familiarizado con la “astrobotánica”, que planteaba la hipótesis de poderosas influencias de las geometrías celestes sobre el mundo sublunar y el crecimiento de las plantas.76 El esquema de organización espacial original del Orto, deducible de la descripción de Marco Guazzo de 1546, parece de hecho corresponder a la composición elemental de un cuadrado inscrito en un círculo, figuras alegóricas de las armonías celestes y de la solidez de la Tierra. Por lo tanto, se perfila como un hortus sphericus colocado en el centro del lote trapezoidal que marca una discontinuidad evolutiva en el tipo del hortus conclusus cuadrilátero medieval, lugar de cultivo de lo “simples”.77 El círculo del Orto recorta cuatro triángulos irregulares en los vértices del lote. A su vez, la inscripción del cuadrado en el círculo genera cuatro espacios curvilíneos tangenciales a la circunferencia. Además, el hortus sphericus es dividido por dos ejes perpendiculares orientados con ligera aproximación según los cuatro puntos cardinales celestes.78 Los senderos peatonales en los ejes perpendiculares dividen la plaza principal en cuatro cuadrados secundarios, cada uno de ellos dividido en triángulos, y abren cuatro accesos cardinales en el círculo.

Luigi Squalerno, conocido como Anguillara, el primer prefecto nombrado en 1546, se encargó entonces de la distribución del Orto, bajo la supervisión, de 1552 a 1556, del patricio veneciano y jardinero aficionado Pier Antonio Michiel. Anguillara y Michiel fueron los responsables de la construcción del muro delimitador circular para proteger el hortus sphericus y las preciadas plantas sujetas a repetidos robos y vandalismo, así como a las inundaciones desde el cercano canal Alicorno. Siguió la instalación de sistemas de riego eficientes, máquinas hidráulicas y tuberías de plomo de origen holandés.79 El Orto de Padua atrajo inmediatamente la admiración de los visitantes extranjeros, como el botánico francés Pierre Belon que observó qué tanto las cualidades científicas y estéticas de un simple “teatro de tierra” construido con medios modestos podía contribuir al prestigio internacional de la Serenissima.80

La primera representación gráfica del Orto, publicada en un pequeño volumen por Gerolamo Porro en 1591, presentó una distribución claramente modificada respecto al diseño original. Una corona circular de camas reducía el tamaño de la plaza principal, mientras que cuadros secundarios, llamados spaldi por estar elevados por unos escalones a protección de posibles inundaciones, se dividían en diseños articulados estelares y caleidoscópicos que multiplicaban el número de las camas. Destacaban árboles aislados en los bordes de los distintos cuadros. Tal estructura se debió probablemente a las acciones de relanzamiento por parte de la prefectura de Giacomo Antonio Cortuso en el periodo 1590-1603, que preveía la creación de un verdadero museo de historia natural en edificios perimetrales fuera de la muralla circular sobre los dominios terrestres y acuáticos de los reinos mineral, vegetal y animal. Porro luego describió los bordes del lote fuera del hortus sphericus como una exuberante “pradera” ocupada al oeste por un “bosque” de altos árboles nativos y exóticos y al este por una vegetación que hoy caracterizaríamos como matorral mediterráneo con arrayanes, lentiscos, enebros y laureles.81 De esta manera un foso para irrigación rodeaba el terreno también al sur y al este, transformándolo en una isla.82 Tal configuración parece reverberar los ámbitos geográficos y paisajísticos que hemos descrito al principio, entre los Alpes y la laguna y aun más, entre las Colinas Euganeas y el Brenta. Intervenciones posteriores en la segunda mitad del siglo XVIII elevaron el nivel de los pisos de las diferentes partes del Orto, introdujeron variaciones en la subdivisión de las camas internas, optimizaron los sistemas hidráulicos de riego y drenaje, monumentalizaron el aparato decorativo escultórico, ampliaron los edificios administrativos y educativos en el frente norte, incluida una sala octogonal, y los invernaderos y renovaron la alta vegetación en los bordes exteriores. El acondicionamiento botánico siguió renovándose tras los destructivos acontecimientos meteorológicos de 1834.83 Sin embargo, fue la ordenación de finales del siglo XVI, en la que se añadieron las acciones de Barbaro, da Noale, Moroni, Anguillara, Michiel y Cortuso, que se puede identificar con una línea de base ideal el proceso evolutivo del sistema espacial del Orto botanico: una fase de alta intensidad relacional interna y externamente a la composición, es decir, entre sus partes y con el contexto urbano, territorial y geográfico. De hecho, la composición espacial del Orto parece consolidar las organizaciones ambientales ya descritas por Guazzo, con el valle para las plantas acuáticas, la llanura y la montaña con las diferentes exposiciones,84 precursoras de las disposiciones de salas de ecosistemas de las estructuras botánicas contemporáneas. Aún más significativo es el hecho de que la composición del Orto parece proyectar la construcción paisajística “valle-plano-montaña” en todo el contexto de la margen urbana meridional. Sobre ese mismo constructo, ya latente en su estructura profunda, el “valle” encontraría una configuración de largo plazo dos siglos después con la rehabilitación del Prato della Valle. Y más allá del ámbito local, el constructo “montaña-plano-valle” se extiendió primero a la escala territorial entre las Colinas Euganeas, la llanura aluvial que las separa de la ciudad y el corredor húmedo de desviación fluvial Brenta-Bacchiglione, y luego en una escala geográfica aun más amplia entre el arco alpino, la llanura seca por encima del cinturón de resurgimiento y la llanura por debajo, ocupada por valles de agua dulce.

Fuente: Biblioteca dell’Orto Botanico di Padova, Phaidra collezioni digitali; cortesía de: Università di Padova, Creative Commons CC BY-NC-SA 4.0. Nótense la vegetación arbustiva y herbácea de carácter mediterráneo del hortus sphericus rodeada por los invernaderos de madera colocados en el perímetro interno del muro circular en el siglo XVIII y los medios de carácter montano de la disposición arbórea de los márgenes sur y este, renovada en la primera mitad del siglo XIX.

Figura 7 Andrea Tosini, “Veduta Panoramica dell’Orto Botanico in Padova”, dibujo en vivo litografiado, en Antonio Ceni, Guida all’Imp. Regio Orto botanico in Padova, Padua, A. Bianchi, 1854. 

La construcción del Prato della Valle

Al perder derechos sobre mercados y ferias, como se mencionó, los monjes de Santa Giustina debieron valorar los derechos de propiedad alquilando parcelas cultivadas, a pasto o baldías alrededor de la parte central del “valle”, ahora comúnmente llamado Prato della Valle. El embalse tenía forma de triángulo irregular con un vértice al norte, en la confluencia entre la “via silicea” y la vía a Adria (antigua Hatria), y un vértice al sureste, cerca de la basílica de Santa Giustina; el tercer vértice al suroeste está determinado en la “via silicea” por la perpendicular trazada a partir de la fachada de la basílica en el lado sur.85 El lado noreste estaba definido por una curva cóncava que conectaba los vértices de la confluencia y de la basílica. Entre los siglos XIII y XV se consolidaron las fachadas urbanas construidas a lo largo de la “via silicea” y de la curva, formadas por agregación del tipo elemental “a casonetto”, una unidad rectangular de dos plantas con un arco público en el frente urbano. En la curva cóncava se encontraban el convento de San Leonino, el complejo de Mont’Ortone y el de las monjas de Santa María de Betlemme. En el vértice norte se encontraba el palacio Bessarione-Memmo, en el vértice suroeste el palacio Bolzanino-Grimani. Surgieron y se remodelaron hasta el siglo XVIII las edificaciones de uso cultual, hospitalario, fabril y residencial.86 El lado sur permaneció custodiado por el recinto amurallado de la zona hortícola del convento de la Misericordia, sólo ocupado por los recintos del moderno Foro boario a principios del siglo XX.

Entre los siglos XVI y XVIII, las repetidas inundaciones del Prato della Valle se debieron a la obsolescencia de los sistemas de regulación de las aguas externas y a los numerosos molinos y fábricas que obstruían los canales internos, mientras inundaciones estacionales recurrían por sistemas de drenaje inadecuados. Las obras de reforma y cobertura realizadas no evitaron el progresivo deterioro de las condiciones sanitarias de la zona, plagada por miasmas de descomposición. El área era descrita en la segunda mitad del siglo XVIII como una gran pradera de heno, en la que se encontraba un estanque de peces alimentado por el canal Alicorno, utilizado también como piscina, y creado en el antiguo cementerio frente Santa Giustina, así como un campo de caza de agachadizas, por el que se celebran mercados de ganado, ferias y palios y circulan carruajes.87,88 La condición híbrida e in fieri del Prato della Valle está inmortalizada por una famosa serie de dibujos, grabados y pinturas a mano de Antonio Canal y Bernardo Bellotto, resultado de un viaje de reconocimiento a la tierra firme de Venecia en búsqueda de nuevos sujetos entre 1740-42.89 James Steuart intuyó las vocaciones de Prato della Valle en sus Principles of Political Economy de 1767 con la idea de una ciudad que incorporaba la producción agropastoral y la manufactura fabril con funciones económicas innovadoras como el turismo, capaz de multiplicar los flujos financieros del comercio.90 Recién en 1767, después de siglos de disputas, se materializó la transferencia de propiedad de Prato della Valle al municipio a través del acto de confiscación emitido por el Senato della Repubblica y el establecimiento de un órgano de gobierno institucional.91 Pero fue el nuevo Provveditore generale de la Serenissima, quien llegó a Padua en 1775, el patricio y Patriarca electo de Aquileia, Andrea Memmo, quienes darían sustancia a las vocaciones urbanas de Prato della Valle.92 Entre marzo y mayo del mismo año, el Provveditore anotó las líneas estratégicas del proyecto de transformación del “valle”, trazadas luego por el arquitecto Domenico Cerato.93 Una delizia urbana, dotada de equipamiento funcional, mobiliario artístico y jardines para el refresco, pretendían atraer multitudes de residentes y extranjeros y multiplicar el comercio en ferias, eventos colaterales y en la temporada de veraneo.94 Es un ejemplo de financiación de proyectos moderna, basada en el capital de inversores privados que aseguraban el uso de futuras estructuras con fines comerciales, en eventos de recaudación de fondos y en donaciones de locales y extranjeros que apoyaban una operación ilustrada de innovación urbana y civil. Un trabajo general de rehabilitación mantuvo la zona a salvo de inundaciones insidiosas mediante la reorganización y la cubierta del sistema de canales y la nivelación adecuada de los pisos. Al caranto original, la capa profunda de arcillas impermeables del mega-abanico del río Brenta, se superpusieron rellenos de materiales altamente permeables, que alcanzaban un espesor de 4 m en el centro de la zona.95,96,97

Es posible entonces trazar un paralelo entre la obra de Memmo y la de Barbaro que va más allá de las circunstancias administrativas y los caracteres morfológicos para alcanzar un nivel morfogenético más profundo. Por tanto, la composición formal del Prato della Valle puede interpretarse como una persistencia de la construcción paisajística del Orto botanico más de dos siglos después. La figura circular del Orto, ligeramente elevado, dividido por dos ejes perpendiculares orientados en los puntos cardinales que determinan cuatro accesos, se deformó en elipses y se giró en respuesta a la configuración irregular del sitio y en coherencia con un dinamismo barroco.98 Un canal de agua alimentado subterráneamente por el Alicorno dibujaba una gran elipse en el centro del “valle”. Dos filas de estatuas consolidaban los arcenes amurallados del canal. En el centro de esta isla que, como el Orto, se elevaba ligeramente, pabellones barrocos y berceaus de estilo chino albergaban cafés y tiendas de sorbetes rodeados por un anillo de cincuenta y seis tiendas conectadas en una exedra por un ornamentado pórtico, estructuras temporales de madera que servían a las primeras ediciones de ferias y eventos. La iluminación nocturna estaba garantizada por monumentales jarrones de piedra y obeliscos equipados con tanques de metal con brea alcanforada de los que emergían llamas ardientes.99 El eje principal de la elipse se giraba en sentido antihorario para conectar el vértice norte con Santa Giustina a través de un camino pavimentado sobre la traza de la antigua vía hacia la laguna. El eje transversal conectaba los frentes porticados del embalse urbano. Los recorridos perpendiculares determinaban también la distribución de las zonas de mercado circundantes. Finalmente, el canal elíptico estaba rodeado por un anillo de tierra por el concurso de carruajes.100 Las estructuras fundamentales de la obra se construyeron en 44 días, a tiempo para la celebración de la feria de Santa Giustina en octubre de 1775, mientras que la finalización sustancial se remonta a la década de los años ochenta del mismo siglo, avanzando con la supervisión y promoción de Memmo incesante hasta durante sus misiones diplomáticas en Constantinopla y Roma.

Fuente: Roma, Istituto centrale per la grafica, Fondo Piranesi, volume 23PIR; cortesía de: Ministero della cultura della Repubblica Italiana.

Figura 8 Francesco Piranesi (grabado), Giuseppe Subleyras (diseño), “Prospettiva della Nuova Piazza di Padova (Prato della Valle)”, Paris, Firmin Didot Frères, 1838. 

Conclusiones: coincidencia de locus, destino y vocación en el área del “valle”

En la reconstrucción de múltiples evoluciones espaciales, el ensayo recompone marcos convencionalmente distintos, cuyos datos historiográficos han sido explorados separadamente, en un original aparato interpretativo transescalar y transhistórico que, de la escala urbana y paisajística, o sea de la transformación antrópica, se amplía a la dimensión superior de la evolución de la plataforma natural. Efectivamente, la recurrencia de configuraciones reconocibles en el aparato espacial colectivo de una ciudad, a las que se ha hecho referencia con las expresiones “constantes urbanas” y las “memorias permanentes [...] que aportan sugerencias e instancias formales constantes [...] aunque en épocas diferentes,”101 parece estar arraigada en un horizonte mucho más amplio que el urbano, correspondiente al contexto territorial, e incluso geográfico, dentro del cual se ha desarrollado una determinada sociedad, identidad y cultura.

La configuración del “valle” en el margen meridional del centro urbano, articulada en Orto y Prato, puede considerarse sustancialmente establecida a finales del siglo XVIII. En ella podemos leer dos constructos conviviendo en un mismo espacio. Reflejo físico de la reorganización del régimen político y cívico instaurado por la Repubblica di Venezia en los dominios continentales, concebido y llevado a cabo por los patricios marcianos Barbaro y Memmo como un panóptico habitable de la tierra firme de Venecia, Orto y Prato son también el cumplimiento de una vocación profunda inherente al “valle”, parte sustancial del destino intrínseco de la ciudad desde su fundación sobre el doble meandro del río alpino Brenta. En estos “teatros de tierra y agua”, a la vez modestos y sublimes, las instancias de la historia y de la geografía se fusionan para generar el locus, es decir el lugar donde el eje vertical de la historia humana choca con el horizonte tectónico de la geografía prístina, generando un sentido de larga permanencia desde el arco alpino hasta la laguna, desde las Colinas Euganeas hasta el río Brenta, desde el Orto hasta la memoria del Vanzo. Junto al sobrio equipamiento verde del Prato, el abigarrado aparato botánico del jardín, organizado en una sucesión coherente de hábitats, aparece como una transfiguración preconsciente, si no consciente, del sistema biodiverso de matorrales mediterráneos y bosques termófilos que corona las Colinas Euganeas por encima de la malla rural típica del jardín policultural centro-itálico. Y, como se argumenta en el ensayo, desde una perspectiva más amplia, toda la secuencia vegetal de Euganeas-Bericas-Lessinos se refleja en las composiciones urbanas coordinadas por Barbaro y Memmo. Así, los sistemas hidráulicos ramificados que riegan Orto y Prato a través de venas subterráneas hacen eco suavemente de las hidrologías omnipresentes que descienden del arco alpino para cruzar la llanura véneta. Así, las geomorfologías deposicionales que superponen gravas gruesas y limos finos entre Orto y Valle, alternando depresiones inundadas para la propagación de helófitos y montículos secos revestidos por xerófitos, hacen eco de las laminaciones sobrehumanas de la antefosa adriática. Hiperbólicamente, el asentamiento de este aparato de invariantes urbanas, territoriales y geográficas en el “valle” también coincide con el colapso de la Serenissima. El 12 de mayo de 1797, con el ejército napoleónico apiñado al borde de la laguna, el Maggior Consiglio declara caducada la venerable Repubblica. El Orto y el Prato, implementados por aristócratas mercantiles del régimen antiguo, se abren paso en el Mondo Novo, la modernidad burguesa y capitalista prefigurada por Giandomenico Tiepolo en el fresco de Zianigo.

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1 La orogenia alpina es causada por la colisión entre las placas africana y euroasiática, que se remonta a hace cientos de millones de años, y la de los Apeninos por levantamientos que se remontan a hace unas pocas decenas de millones de años.

4La cuenca piamontesa en la que se eleva la llanura para chocar sin mediación con el relieve alpino; la llanura lombarda bordeada de escarpadas formaciones prealpinas cortadas por profundos valles glaciares ocupados por la preciosa constelación de lagos morrénicos de Orta a Garda, cuya fácil “cocheabilidad” descrita por Lucien Febvre en su ensayo Le Rhin, favoreció las vías de comunicación prehistóricas (norte-sur: ámbar / sur-norte: artesanía en metal) que ya en la Edad del Bronce conectaba el Mar del Norte con el Adriático; finalmente, más allá de la mencionada llanura véneta, la llanura friulana caracterizada por un karstismo generalizado.

5Aldo Sestini, op. cit., p. 48.

7Ibidem, p. 129.

8Aldo Sestini, op. cit., p. 52.

9Ibidem, p. 50.

10Está atestiguada la presencia de grupos de neandertales y sapiens.

11Las huellas de estas ascensiones hacia la cima luminosa permanecen en el topónimo Lessinos formado a partir de la raíz de los términos latinos lux (luz) y lucus (claro iluminado en la oscuridad del bosque sagrado).

12Aldo Sestini, op. cit., p. 50.

13Ibidem, p. 50.

15Ibidem, pp. 18-19.

16Ibidem, pp. 27-29.

17Aldo Sestini, op. cit., p. 64.

19Alessandro Fontana, op. cit., pp. 115-116.

20Paolo Mozzi, op. cit., p. 389.

22Paolo Mozzi, et al., op. cit., pp. 397-398.

26Ibidem, pp. 109-110.

30Luciano Bosio, op. cit., p. 38.

32Luciano Bosio, op. cit., p. 39.

33Pier Luigi Fantelli, op. cit., p. 9.

34Michele Matteazzi, op. cit., p. 6.

35Giancarlo Cataldi et al., op. cit., pp. 58-59.

36Ibidem, pp. 58-59.

37Entre finales del siglo XII y principios del XV, el complejo de edificios municipales que forman las Piazza delle Erbe, dei Frutti y dei Signori se forma sobre estructuras preexistentes más antiguas, selladas con la finalización de la megaestructura metropolitana ante litteram del Palazzo della Ragione, que ordena en tres niveles las oficinas y los comercios, las tiendas y el mercado y, finalmente, el juzgado, cubiertos por la enorme bóveda de pabellón. Contiguo se encuentra el conjunto de la catedral, sede episcopal.

38Una deformación dialectal del término latino Theatrum dará como resultado el topónimo Zairo. Las ruinas del teatro a disposición del obispo de Padua servirían de cantera para la construcción del contiguo monasterio de Santa Giustina y posteriormente para los cimientos del Ponte di Rialto en Venecia en compensación de deudas anteriores. Véase: Guido Rosada, “Gli edifici di spettacolo di Padova e Asolo”, Antichità Altoadriatiche, núm. XVI [Spettacolo in Aquileia e nella Cisalpina Romana], 1994, pp. 208-209.

39Luciano Bosio, op. cit., p. 46.

40Guido Rosada, op. cit., p. 213.

41Luciano Bosio, op. cit., pp. 42-44.

42Silvana Collodo, op. cit., p. 5.

43La invasión longobarda intensificó el proceso de abandono de todas las ciudades del interior en favor de los asentamientos lacustres dependientes, ya iniciados con las invasiones bárbaras, de Aquileia a Grado, de Concordia a Caorle, de Altino a Torcello, de Oderzo a Eraclea, en el que surgirá Venecia.

44Silvana Collodo, op. cit., p. 52.

45Sergio Lucianetti, op. cit., pp. 77-78.

46Silvana Collodo, op. cit., p. 51.

47Ibidem, p. 52.

48De estas obras también se remonta la construcción del foso de Vanzo, o Canale Olmo, en el borde norte.

49Silvana Collodo, op. cit., p. 56.

50Término regional medieval que indica huertas y huertos cerrados.

51Silvana Collodo, op. cit., p. 62.

52Lionello Puppi, op. cit., p. 69.

53Tradicionalmente hay cuatro mercados anuales y las ferias de S. Vito, S. Giustina y S. Prosdocimo, que duran aproximadamente entre 7 y 9 días.

54Lionello Puppi, op. cit., pp. 81-88.

55Silvana Collodo, op. cit., p. 64.

56La fachada de la Corte del Capitano con portal monumental y la renovación del conjunto del municipio que incorpora los antiguos edificios del Consiglio y de los Anziani resultó en la redefinición de las márgenes occidental y oriental del sistema de plazas con la introducción de fachadas renacentistas.

58El ateneo de Padua.

62Stefano Zaggia, op. cit., pp. 24, 32.

63Margherita Azzi Visentini, op. cit., pp. 13-18.

65Recordamos los estudios de astronomía de Copérnico y Galileo en Padua.

66Según Michael Kiene, el prototipo es el Colegio de España (1365-67), que acoge la propia natio en el Studium boloñés, posteriormente replicado por numerosas instituciones, empezando por el Archiginnasio boloñés.

67En muchas universidades europeas se construirán teatros anatómicos permanentes, en sustitución de estructuras temporales, a partir de la Universidad de Leiden en 1597 y la de Bolonia en 1637.

68Un prototipo que compite por la primacía con el Jardín Botánico de la Universi- dad de Pisa del 1543, posteriormente trasladado. En los años inmediatamente siguientes se construyen jardines botánicos científicos en muchas ciudades italianas, incluida Bolonia en 1568, y en Europa, nuevamente en la Universidad de Leiden en 1577, en la de París en 1590 y en la de Oxford en 1621.

69Margherita Azzi Visentini, op. cit., p. 149.

73Sobre esta configuración original, la principal fuente de información directa es un pasaje de las Historie de Marco Guazzo, impreso en Venecia en 1546.

74De esta empresa constructiva podría surgir el primer interés de Barbaro por los estudios vitruvianos, fechado convencionalmente en 1547, que daría lugar a la traducción comentada de I dieci libri dell’architettura di M. Vitruvio, impresos en Venecia en 1556 con ilustraciones de Paladio.

75Margherita Azzi Visentini, op. cit., p. 157.

77Margherita Azzi Visentini, op. cit., pp. 89-93.

78Hay una coincidencia de orientación con las centuriaciones más arcaicas secundum coelum en la cuña que desciende de los Prealpes de Vicenza entre Brenta y Bacchiglione, ciertamente no intencionada, pero quizás atribuible a la recuperación de principios clásicos más generales. Véase: Giancarlo Cataldi, et al., op. cit., p. 57.

79Margherita Azzi Visentini, op. cit., pp. 106-108.

80Margherita Azzi Visentini, op. cit., p. 117.

81Entre estos altos árboles, la Palma de San Pietro plantada en 1585 con la progresión morfológica de sus hojas inspiró La metamorfosis de las plantas de Johann Wolfgang Goethe tras su visita en 1786 (véase: Agencia Ergo Sum, Hortus Mirabilis, Milano, Monadori, 2017, pp. 48, 52-55, 116-117), una intuición evolucionista con un impulso fantástico y sin valor científico.

82Margherita Azzi Visentini, op. cit., pp. 120-124.

83Desde 2014, el Orto botanico está integrado por el Giardino della Biodiversità, un moderno complejo de invernaderos construido sobre una zona ocupada por instalaciones deportivas, que acoge un recorrido por ecosistemas que representan gran parte de la biodiversidad del Holoceno. Los entornos tropicales, subtropicales, mediterráneos y templados se suceden, exhibiendo hábitats secano, acuáticos y áridos para beneficio de los visitantes y ofreciendo apoyo a actividades educativas e informativas (véase: Agencia Ergo Sum, op. cit.) Junto con el Museo botanico instalado en los edificios históricos, esta instalación parece interpretar, al menos parcialmente, la visión de Cortuso de finales del siglo XVI.

84Margherita Azzi Visentini, op. cit., p. 37.

85La fachada sur es amurallada desde el principio para defender los jardines monásticos de la comunidad de Santa Maria Maddalena della Misericordia.

86Lionello Puppi, op. cit., pp. 88-107.

87Fantelli cita Notizie giornaliere 1739-1800 del abad Gennari y la correspondencia familiar de 1739-40 del dignatario borgoñón, intelectual ilustrado y gran-turista Charles de Brosse.

90Pier Luigi Fantelli, op. cit., p. 9.

91Ibidem, p. 5.

92Las aspiraciones de calificar Prato della Valle como ‘plaza’ se concretan por primera vez en la provisión de árboles y equipamiento para el elegante paseo de 1679. Véase: Lionello Puppi, “Il Prato…”, pp. 84, 86.

93Stefano Zaggia, op. cit., p. 116.

94Pier Luigi Fantelli, op. cit., p. 10.

95De las primeras excavaciones surgen las ruinas del teatro romano que, gracias a generosas donaciones, son medidas y analizadas en un estudio arqueológico publicado en 1795.

97Paolo Mozzi, et al., op. cit., pp. 392-394.

98Margherita Azzi Visentini, op. cit., p. 29.

99Pier Luigi Fantelli, op. cit., p. 16.

100Pier Luigi Fantelli, ibidem, p. 23.

Roberto Pasini

Dipartimento di Beni Culturali

Università di Bologna

roberto.pasini@unibo.it

https://orcid.org/0000-0002-9011-2908

Roberto Pasini es profesor de Arquitectura del paisaje en el Dipartimento di Beni Culturali de la Università di Bologna. Anteriormente ha sido profesor en el Departamento de Arquitectura y Ciencias del Hábitat de la Universidad de Monterrey y Visiting Professor in Urban Planning and Design en la Harvard University en otoño 2019. Se ha desempeñado como jurado del eu Prize for Cultural Heritage. Entre sus publicaciones, Landscape Paradigms and Post-urban Spaces (Springer 2019) y Symbiotic Matorral (Libria 2019) recogen páginas opuestas y complementarias de un mismo diario de viaje por las regiones del paisaje.

Recibido: 18 de Enero de 2024; Aprobado: 04 de Marzo de 2024

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