Señor editor: Presentamos un trabajo que pretende averiguar si en pacientes con cardiopatía isquémica el exceso de peso es uno de los factores significativos que contribuyen a una peor calidad de vida.
Los sujetos de estudio fueron 47 pacientes (37 varones y 10 mujeres), mayores de 18 años, diagnosticados con cardiopatía isquémica crónica, del Servicio de Cardiología del Hospital de Denia (Alicante-España), quienes participaron tras un consentimiento informado. La edad media fue 67.38 años (DT=12.61).
Se pesó y midió a los sujetos para calcular su índice de masa corporal (IMC) y ellos mismos complementaron un dossier de datos sociodemográficos y el cuestionario sobre calidad de vida SF-36, ya validado en enfermedades cardiovasculares (ECV) y, específicamente, con cardiopatía isquémica.1
La muestra se dividió en dos grupos: los sujetos que presentaban exceso de peso (sobrepeso grado II u obesidad, IMC ≥ 27.5) y los que no lo presentaban (IMC < 27.5). En el cuadro I se señalan los datos en el SF-36, diferenciando entre ambos grupos y considerando si las diferencias entre ellos son significativas.
Cuadro I Comparación en puntuaciones del sf-36 entre el grupo de pacientes con exceso de peso y el grupo sin exceso de peso. Denia, España, abril 2016

*: diferencia significativa, p<.05
GEP: grupo con exceso de peso
GSEP: grupo sin exceso de peso
p: probabilidad, para la prueba t de Student
Sg: salud general; Ff: función física; Rf: rol físico; D: dolor; V: vitalidad; Fs: función social; Re: rol emocional; Sm: salud mental
Los resultados obtenidos, en todas las escalas del SF-36, están por debajo de los valores poblacionales de la versión española.2 Esto indicaría que la percepción de la calidad de vida asociada con la salud de los pacientes con cardiopatía isquémica estudiados es peor que en la población general, lo cual es coincidente con otras investigaciones previas.
De igual forma, el grupo con exceso de peso puntúa con valores menores en todas las dimensiones de calidad de vida frente al grupo de pacientes sin exceso de peso y, también, que la población de referencia, salvo en función social.
Una peor calidad de vida en pacientes con ECV y exceso de peso puede deberse a una interacción de las consecuencias negativas de ambas enfermedades, lo que provoca un efecto sumatorio. Es necesario recordar que el exceso de peso en sí mismo, especialmente la obesidad, tiene importante consecuencias biomédicas y psicológicas.3
El papel del peso en la calidad de vida percibida en pacientes con ECV también había sido señalado en investigaciones en otras poblaciones,4 donde se destaca que un programa de tratamiento integral que ayude a reducir el peso mejora la calidad de vida de estos pacientes.