Introducción
En el Estado de México se produce grano de maíz en una superficie de 540 632 ha, 84% bajo condiciones de temporal y el resto con punta de riego. La producción del Estado de México es de 2 036 772 toneladas con un rendimiento promedio de 3.62 t ha-1 (SIAP 2015). Aun con los crecientes apoyos gubernamentales a la producción de maíz en el Estado de México, la tasa de crecimiento es negativa, tanto en condición de temporal como en punta de riego (Trueba, 2012). Para satisfacer la demanda de grano de maíz en el Estado de México se acude a la importación de grano procedente de estados como Sinaloa o de fuera del país (Ramírez y García, 2014), por lo que para alcanzar la autosuficiencia deben implementarse medidas integradas para su solución (Ortiz et al., 2007).
El uso de semillas certificadas de maíz en México es 26%, en contraste en los Valles Altos de México, de 6% (Espinosa et al., 2004). Los maíces criollos si bien son rústicos y adaptados en condiciones adversas del clima en ocurrencia de frío-nubosidad-granizo-sequía-heladas y lluvias torrenciales, como a suelos arcillosos-ácidos y prácticas irregulares de siembra, tienen bajo potencial de producción de grano (Espinosa et al., 2008). El uso de híbridos o semillas mejoradas con alto potencial de producción de grano es una alternativa viable económica (Virgen et al., 2010; Virgen et al., 2016). Por lo tanto, el incremento en el rendimiento de grano de maíz se asocia 60% por la calidad de la semilla y el resto 40% se debe al manejo agronómico del cultivo (Espinosa et al., 2008).
Por otra parte, la nutrición y manejo de la fertilidad del suelo es indispensable para obtener producciones rentables de maíz. La fertilización al suelo con nitrógeno es prioritario, seguido por el uso de fósforo y del potasio al suelo (Kibet et al., 2009), por lo tanto, una dosis equilibrada de NPK tiene notable influencia en el crecimiento y rendimiento del maíz (Redman et al., 2011). Los fertilizantes nitrogenados al suelo tienen pérdidas de 20 a 80%, principalmente por procesos de lixiviación por nitrato que contribuye a la eutrofización de las aguas superficiales y volatilización como amoniaco o en los procesos de desnitrificación (Bianchini et al., 2008; Ferraris et al., 2009). Una práctica agronómica efectiva para incrementar el uso eficiente de los fertilizantes nitrogenados dirigidos al suelo es fraccionar las aplicaciones (Cassman et al., 2002) de acuerdo al requerimiento nutricional y épocas de mayor demanda del cultivo (Ciampitti y Vyn, 2014).
En maíz se recomienda aplicar un tercio de la dosis total del N la siembra y el resto en una o dos aplicaciones en la etapa de rápido crecimiento vegetativo (V4-10) (Guohua et al., 2008; Yu-kui et al., 2009; Ciampitti y Vyn, 2014). En este sentido, con base a tecnología industrial se ofertan fertilizantes nitrogenados con inhibidores que reducen la tasa de transformación de la urea como el hidrolisis, bloqueo de actividades enzimáticas, e incluso barreras físicas como cubiertas cerosas, y las potenciales pérdidas de N (Gambaudo y López, 2005; Ferraris et al., 2009; Linares et al., 2012). El uso de tecnologías de estabilización de nitrógeno representa una alternativa debido a los altos precios de los fertilizantes nitrogenados, siendo que los estabilizadores de nitrógeno inhiben la nitrificación (nitrapyrin, DCD [dicyandiamide]) reduciendo la conversión de nitrógeno a nitrato y la actividad de la ureasa (NBPT) evitando pérdidas por volatilización en forma de amoniaco (Havlin et al., 2005).
Con la incorporación de Agrotain® cuyo ingrediente activo es el ácido N-(n-butil) triamida tiofosfórico, el cual bloquea la actividad de la enzima ureasa y por consecuencia retarda la hidrólisis y la volatilización de amoniaco para formar compuestos con NH4 + y la segunda urea con el mismo ingrediente activo Agrotain® más azufre (S) como complemento nutrimental bajo el principio el binomio N-S se acompaña en diversos procesos fisiológicos vegetales (Barbieri et al., 2010; Linares et al., 2012; Franzen, 2013).
El uso de híbridos y la fertilización nitrogenada son herramientas para aspirar altos rendimientos de grano de maíz; al combinarse con mejores prácticas agronómicas o MPA, como la enmienda de materia orgánica y el encalado de suelos ácidos, la retención de agua en periodos de sequía y drenaje cuando hay exceso de lluvias, eficaz control de malezas y plagas del suelo y follaje (Moreno et al., 2004; Bruulsema et al., 2008; Kibet et al., 2009; Álvarez et al., 2010; Tadeo et al., 2012).
Para lograr altos rendimientos agrícolas, el diagnóstico y la corrección se orienta a puntos finos de eslabones de producción más débiles entre los cuales, tienen alto impacto la fertilización foliar con micronutrientes (Ling y Silberbush, 2002) y aplicación de fito-hormonas (Ferraris y Lucrecia, 2008). Por otra parte, diversos autores acreditan que la fertilización foliar es eficaz cuando es complementaria a la fertilización del suelo (Meléndez et al., 2006; Girma et al., 2007). Esta debe estar orientada con base a diagnóstico químico y deben existir ciertas condiciones que permita obtener buenos resultados en los cultivos (Santos y Aguilar, 1999). Otras referencias sobre la nutrición foliar se han obtenido resultados positivos cuando existen condiciones adversas, por ejemplo: sequías, inundaciones, heladas, toxicidad por aluminio y exceso de carbonatos (Yuncai et al., 2008) que dificultan la absorción de nutrientes en las raíces de las plantas. Por lo anterior el objetivo del presente estudio fue evaluar la respuesta de híbridos de maíz con la aplicación de dos tipos de urea estabilizada y fertilización foliar en Valles Altos del Estado de México.
Materiales y métodos
Los tres experimentos se establecieron en el ciclo agrícola primavera-verano 2013. En el primer sitio se ubica en Ixtlahuaca en las coordenadas (longitud 19° 36.937’, latitud 99° 51.023’ y altitud de 2 535 m) la fecha de siembra fue el 18 de abril, con precipitación de 839 mm; el segundo sitio se ubicó en Villa Victoria (longitud 19° 25’ 39”, latitud 99° 55’ 12” y altitud de 2 519 msnm) se sembró el 10 de mayo y con precipitación de 885 mm; y el tercer sitio en Temascalcingo (longitud 19° 55.459’¸ latitud 100 00.613’ y altitud 2 377 msnm) se sembró el 18 de mayo, con precipitación 1 181 mm durante el ciclo del cultivo. Las siembras en Ixtlahuaca y Temascalcingo fueron realizadas con ‘punta de riego’ una vez que la tierra dio punto de humedad y en Villa Victoria la siembra fue en seco y la germinación y emergencia se dieron a finales del mes de mayo después de lluvias ocurridas entre el 13 y 20 de ese mes.
Las condiciones físico-químicas de los suelos de Ixtlahuaca, Villa Victoria y Temascalcingo, respectivamente, fueron: pH 6.48, 4.98 y 6.52 unidades, materia orgánica 2.95, 3.2 y 1.74%, texturas de arcilla, migajón arcilloso y arcilla; densidad aparente de 1.71, 1.42 y 1.53 g cm-3, CIC de 20.2, 10.6 y 12.2 me 100 g-1 SS, CE de 0.98, 1 y 2.12 dSm-1, CC de 35, 27.6 y 25%, PMP de 18.9, 14.9 y 12.4%, porosidad de 25, 34 y 35%, Mg de 0.37, 0.63 y 1.64 me 100 g-1 SS, K de 0.63, 0.15 y 1.19 me 100 g-1 SS. La interpretación de suelos es de baja fertilidad, por presentar bajos contenidos de materia orgánica, baja capacidad de intercambio catiónico y pobre en nutrientes.
El diseño de los tratamientos se formó al combinar un factorial completo de tres sitios, seis híbridos, con tres tipos de urea y cuatro tratamientos foliares, con cuatro repeticiones, en un diseño de parcelas sub sub divididas, donde la parcela grande fueron los híbridos de maíz de grano blanco (Albatros, H-51AE, BG1384, Syn1806, H-57AE y BG1304), la parcela media para las fuentes de urea (convencional, NitroXtend con Agrotain y NitroXtend con Agrotain + S), y la parcela pequeña para los tratamientos de fertilización foliar con productos comerciales (Testigo, Quimcasa, Disagro y Bios).
La sembradora de precisión se calibró para 95 mil semillas por hectárea en surcos a 0.8 cm. Al momento de la siembra se fertilizó el suelo con la fórmula 80-60-40 de NPK. El resto de nitrógeno (170N) se aplicó en la escarda entre etapa V4-8, en dos momentos diferentes, lo cual fue incorporado al suelo.
Los tratamientos foliares se realizaron en dos momentos: en V4-6 y V9-10 y los contenidos de los productos fueron: para el primer tratamiento fue considerado el testigo con aplicación de agua al follaje. En el segundo tratamiento de la empresa Quimcasa, se utilizaron tres productos: en la primera aplicación fue con Q2000, (yodoforo germicida selectivo con bacterias fijadoras de nitrógeno, micorrizas, hongos entomopatógenos; el yodo es libre al 0.84%) y la segunda aplicación fue con QCyan (producto orgánico que contiene bacterias fijadoras de nitrógeno) y QEnergy (ácidos húmicos y fúlvicos, carbohidratos, aminoácidos libres, bioestimulantes, macro y micronutrientes).
El tercer tratamiento foliar de la empresa Disagro fue en combinación de tres productos: MaxiStart + Nano Max Fierro + Nano Max Zinc. El MaxiStart (extracto del alga marina Ascophyllum nodosum y micronutrientes quelatados con EDTA). Nano Max Fierro (hierro quelatado asociado a complejos derivados de carbohidratos de origen vegetal). Nano Max Zinc (zinc y boro quelatados). Y el cuarto tratamiento foliar fue de la empresa BIOS se usaron dos productos de forma secuencial: BIO Esperanza y BIO Cosecha. Ambos productos contienen nutrientes orgánicos de origen vegetal enriquecido con minerales.
El manejo del cultivo se llevó a cabo con un estricto control de plagas del suelo y del follaje, así como de malezas con escarda y herbicidas. El clima durante el ciclo fue favorable para el desarrollo vegetativo y reproductivo del maíz; alargándose el ciclo por lluvias tardías que permitieron un llenado de grano pleno, sin embargo, retrasaron la fecha de la cosecha porque las mazorcas se mantuvieron con alta humedad hasta diciembre.
Las variables que se midieron con cuatro repeticiones y fueron: altura de inserción de la espiga y mazorca, número de plantas y mazorcas cosechadas, peso de paja, peso de mazorca, peso de grano, peso de olote para el cálculo de índice de grano de la mazorca, número de mazorcas grandes, medianas y chicas. Además, se midieron las variables de producción; peso del grano y porcentaje de humedad del grano, producción de paja y rendimiento de grano ajustado al 14% de humedad. Al continuar con la caracterización de la mazorca, por metodología se evaluaron de las mazorcas grandes su longitud y diámetro. Las variables evaluadas fueron analizadas con el paquete estadístico SAS Ver 9.3. Las comparaciones de las medias e interacciones fueron separadas con la prueba de Tukey al 5% de error.
Resultados y discusión
El análisis estadístico factorial detectó diferencias altamente significativas en 14 de las 16 variables de estudio (Pr> F 0.0001) excepto para la longitud y diámetro de mazorca que no presentaron diferencias significativas (Cuadro 1). Con relación a las variables de campo (1-4, Cuadro 1), la densidad promedio del experimento de plantas cosechadas fue de 90 600 por ha. El promedio de altura de planta y de la mazorca fue de 254 y 144 cm, respectivamente; y el número total de mazorcas cosechadas en promedio fue de 116 425 por ha, las cuales se califican en número ‘altas’ en comparación a práctica de siembra tradicional en la región del orden de 70 000 plantas ha-1.
Variable respuesta | Unidades | R2 | CV | Media | F-valor | Pr> F |
---|---|---|---|---|---|---|
1. Densidad | (Plantas ha-1) | 0.51 | 6.13 | 90 600 | 11.4 | <0.0001 |
2. Altura planta | (cm) | 0.59 | 6.4 | 254 | 15.8 | <0.0001 |
3. Altura de mazorca | (cm) | 0.61 | 9.68 | 144 | 17 | <0.0001 |
4. Mazorcas cosechadas | (núm ha-1) | 0.47 | 11.13 | 116 425 | 9.9 | <0.0001 |
5. Índice de mazorcas | (núm) | 0.61 | 44.8 | 1.2 | 17.4 | <0.0001 |
6. Mazorcas grandes | (núm) | 0.41 | 27.07 | 15.5 | 7.7 | <0.0001 |
7. Mazorcas medianas | (núm) | 0.31 | 23.96 | 19.3 | 4.9 | <0.0001 |
8. Mazorcas chicas | (núm) | 0.22 | 32.3 | 11.7 | 3.2 | <0.0001 |
9. Índice de grano | (núm) | 0.42 | 4.16 | 0.82 | 8 | <0.0001 |
10. Longitud mazorca | (cm) | 0.09 | 44.49 | 17.3 | 1.1 | 0.225 |
11. Diámetro mazorca | (mm) | 0.11 | 31.89 | 5 | 1.4 | 0.024 |
12. Peso de mazorca grandes | (g) | 0.38 | 11.17 | 210.2 | 6.8 | <0.0001 |
13. Peso | (g L-1) | 0.55 | 2.53 | 770 | 13.6 | <0.0001 |
14. Humedad grano | (%) | 0.51 | 6.48 | 16.1 | 11.4 | <0.0001 |
15. Paja | (t ha-1) | 0.2 | 58.89 | 21.3 | 2.8 | <0.0001 |
16. Rendimiento al 14% | (t ha-1) | 0.73 | 10.75 | 12.1 | 30.2 | <0.0001 |
De la variable 5 a 12 del Cuadro 1, se presentan los valores medios de las características de la mazorca de un área colectada en 4 m2. Se observa el número de mazorcas grandes, medianas y pequeñas fueron 15.5, 19.3 y 11.7 respectivamente, esta distribución se asemeja a una curva normal. La longitud de la mazorca en promedio fue 17.3 cm y el diámetro de 5.1 cm, pero sin diferencia significativa entre los factores. El índice de grano promedio fue 0.82, del peso de una mazorca 82% corresponde al grano y el resto 18% es del olote. Este valor se encuentra dentro de los valores reportados en la literatura (Hernández y Esquivel, 2004; Pecina et al., 2011). Los híbridos expresaron su máximo potencial dadas las condiciones del manejo y el clima favorable.
De la variable de producción de la 13 a la 16 (Cuadro 1 y 2) los promedios fueron de: peso de 770 g L-1, la humedad del grano al momento de la cosecha de 16.1%, el rendimiento de paja de 21.3 t ha-1 y la producción de grano ajustada al 14% de humedad de 12.1 t ha-1. Se destaca la producción de paja superior a las 20 t ha-1, significa que tiene valor económico para el agricultor y contrastan con valores de otras regiones como el Bajío de Guanajuato donde el promedio de rendimiento de paja es del orden de 10 t ha-1, esta relación directa de producción de paja es proporcional a mayor producción de grano en híbridos de alto potencial. Por sitio, todas las variables evaluadas presentaron diferencias significativas (Cuadro 2). Por considerar de mayor relevancia e interés económico se discuten sólo las variables de producción.
Sitio | Peso hectolítrico (g L-1) | Humedad (%) | Paja (t ha-1) | Rendimiento grano (t ha-1) |
---|---|---|---|---|
Ixtlahuaca | 780.4 a | 15.6 b | 25.2 a | 13.6 a |
Villa Victoria | 747.4 b | 17 a | 19.7 b | 10.8 c |
Temascalcingo | 782.3 a | 15.6 b | 18.8 b | 11.7 b |
Media | 770 | 16.1 | 21.2 | 12 |
CV | 2.5 | 6.5 | 58.8 | 10.7 |
£= las medias con la misma letra dentro de la misma columna son iguales estadísticamente (Tukey p= 0.05); CV= coeficiente de variación.
El grano más denso correspondió a los sitios de Temascalcingo e Ixtlahuaca con 782.3 y 780.5 g L-1 respectivamente, en contraste al grano de Villa Victoria con peso hectolítrico de 747.4 g L-1. A pesar de que Villa Victoria presentó un valor inferior a los otros sitios, se encuentra dentro del valor mínimo demandado para el proceso de nixtamalización y valor próximo reportado por Vázquez et al. (2015); Zamudio et al. (2015); Virgen et al. (2016). Lo anterior, se debió a que el cultivo tuvo en la etapa reproductiva condiciones favorables la maduración de la mazorca y consecuentemente mayor densidad del grano. De igual modo, se asoció la menor densidad del grano cosechado en Villa Victoria con un mayor porcentaje de humedad y fue 17.03%, lo cual permite deducir el ciclo de la maduración fisiológica fue prolongado. De los tres sitios, Ixtlahuaca destacó el mayor rendimiento de grano de 13.6 t ha-1, lo cual es consistente con la alta producción de paja de 25.2 t ha-1 en acuerdo a lo reportado por Lorenz et al. (2010).
El coeficiente de variación general del rendimiento de grano de 10.7, es similar al publicado por González et al. (2008) que observaron un valor de 12.8 sobre estudio de la diversidad genética de variedades e híbridos de maíz en el Valle de Toluca-Atlacomulco, un tanto mayor al valor de 2.6 a 6.1 del estudio publicado por Kibet et al. (2009) sobre el efecto de la humedad y nitrógeno en el suelo en el comportamiento de maíces híbridos y criollos de Valles Altos de México. Este coeficiente explica una parte del efecto por la irregularidad de las condiciones de sitio como la capa arable del suelo (Chioderoli et al., 2012). Es conveniente separar las fuentes de variación por efecto de sitio e híbridos para conocer la magnitud de la fuente de variación por genotipo y manejo-ambiente (Coutiño y Vidal, 2006).
Lo anterior, se interpreta desde dos enfoques: el primero relativo a la estabilidad y uniformidad de los híbridos probados y que posiblemente deberán formarse con mayor presión de calidad, y el segundo criterio desde el propio manejo en el sitio. Se afirma en acuerdo a Witt et al. (2006); Roberts (2007); Bruulsema, et al. (2008), para obtener máximo rendimiento deben adoptarse las mejores prácticas agrícolas por sitio específico, para potencializar la capacidad genética de la semilla y el uso de los recursos para aumentar la rentabilidad.
Con relación a los híbridos evaluados en el Cuadro 3, se visualiza el híbrido Albatros se tuvo la mayor densidad de grano promedio de 783.3 g L-1. En contraste los materiales del INIFAP (H-51AE y H-57AE), registraron los menores pesos específicos del grano, pero comercialmente aceptables de 753.1 a 756.6 g L-1. El H-57AE presentó el grano con el mayor contenido de humedad 16.84% al momento de la cosecha, lo cual indica que es un material tardío al compararlos con los otros cinco híbridos. En contraste, los materiales BG384 y Syn1806 registraron los valores más bajos de humedad del grano a la cosecha.
Híbridos | Peso hectolítrico (g L-1) | Humedad (%) | Paja (t ha-1) | Rendimiento (t ha-1) |
---|---|---|---|---|
Albatros | 783.3 a | 16.4 b | 22.6 ab | 11.6 d |
H-51AE | 753 d | 15.8 cb | 19.6 b | 10.2 e |
BG1384 | 776.4 bc | 15.6 d | 20.1 b | 13.8 b |
Syn1806 | 780.4 ab | 15.5 d | 19.4 b | 12.3 c |
H-57AE | 756.5 d | 16.8 a | 21.3 ab | 10.2 e |
BG1304 | 770.5 c | 16.1 c | 24.4 a | 14.2 a |
Media | 770 | 16 | 21.3 | 12.1 |
CV | 2.53 | 6.4 | 58.8 | 10.7 |
£= Las medias con la misma letra dentro de la misma columna son iguales estadísticamente (Tukey 0= 0.05); CV= coeficiente de variación.
El híbrido BG1304 produjo 24.4 t ha-1 de paja seguido por Albatros con 22.6 y el H-57AE con 21.3 t ha-1 respectivamente. Y fueron significativamente mayores los valores comparados contra H-51AE, BG1384 y SYN1806. Se califica estos materiales para el ciclo de condiciones óptimas de lluvia y sin heladas, mostraron su máximo potencial en producción de paja. El grano es la variable de mayor interés económico para el agricultor, por lo tanto y bajo las condiciones ya descritas de clima favorable y con la adopción de las mejores prácticas agrícolas, se destacaron en rendimiento de grano, los híbridos BG1304 con 14.2 t ha-1, seguido por BG1384 con 13.8 t ha-1.
Los dos híbridos del INIFAP, H-51AE y H-57AE, tuvieron los rendimientos de grano más bajos con promedio de 10.2 t ha-1, en comparación a los rendimientos de grano de los híbridos BG (13.7 a 14.2 t ha-1), siendo la diferencia de 3.5 a 4 t ha-1. Se deduce los híbridos de la marca (BG) se adaptaron mejor a las condiciones edafoclimáticas y a un manejo agronómico apropiado. Sin embargo, vale resaltar que los híbridos H-51AE y H-57AE en este estudio superaron a lo reportado por Tadeo et al. (2016) quienes evaluaron estos híbridos de maíz de Valles Altos de México con rendimientos de grano de 7.9 y 8.3 t ha-1, respectivamente. Los materiales liberados por el INIFAP suelen ser formados bajo una amplia gama de condiciones agroclimáticas por lo cual sus rendimientos de grano tienden a ser consistentes en diversos escenarios. Lo anterior, está en acuerdo a expresión génica estable encontrada en híbridos de maíz evaluados bajo condiciones contrastantes de humedad y N del suelo por Kibet et al. (2009), así como lo publicado por otros grupos de investigadores (Gallais y Hirel, 2004; Guohua et al., 2008) quienes identificaron QTL,s en cromosoma 5 de maíz los cuales explican la variación y estabilidad de la eficiencia de uso de N por diversos tipos de maíz.
En la aplicación de los tratamientos de urea estabilizada y enriquecida con azufre (NitroXtend con Agrotain y NitroXtend con Agrotain + S), no tuvieron efectos significativos para las variables de producción como: peso hectolítrico, porcentaje de humedad, rendimiento de paja y grano ajustado al 14% de humedad (Cuadro 4).
Urea | Peso hectolítrico (g L-1) | Humedad (%) | Paja (t ha-1) | Rendimiento grano (t ha-1) |
---|---|---|---|---|
UC | 773.6 a | 15.8 b | 22.4 a | 12.1 a |
UX | 768.6 b | 16.1 a | 20.6 a | 12 a |
UXS | 767.9 b | 16.3 a | 20.7 a | 12.1 a |
Media | 770 | 16.1 | 21.2 | 12 |
CV | 2.5 | 6.5 | 58.8 | 10.7 |
£= Medias con la misma letra en la columna son iguales estadísticamente (Tukey 0= 0.05); CV= coeficiente de variación; UC= urea convencional; UX= Nitro Xtend con Agrotain; UXS= Nitro Xtend con Agrotain + S.
La respuesta no significativa de los tipos de urea estabilizadas contra la urea convencional se explica primero al fraccionamiento en tres momentos de la dosis de N total y segundo a la adopción de buenas prácticas agrícolas como tapar la urea en la segunda escarda y la ocurrencia de lluvia que incorporó la urea de la tercera aplicación en suelo no alcalino. Así, la probable pérdida por volatilización de la urea convencional fue baja en este estudio. Estos resultados corroboran la respuesta no significativa de fertilizantes de urea con reductores de procesos de la enzima ureasa y pérdidas de nitrógeno por volatilización publicados por Gambaudo y López (2005); Barbieri et al. (2010); Linares et al. (2012).
Con relación a los tratamientos de fertilización foliar se observaron diferencias significativas para las cuatro variables de producción (Cuadro 5). Adicionalmente se destaca el tratamiento de fertilización FM (Disagro) que impactó en mayor densidad del grano de maíz (772.2 g L-1).
Foliares | Peso hectolítrico (g L-1) | Humedad (%) | Paja (t ha-1) | Rendimiento grano (t ha-1) |
---|---|---|---|---|
FT | 767.1 b | 16.8 a | 18.8 b | 11.1 b |
FQ | 770.6 ab | 16.1 b | 21.4 b | 12.4 a |
FM | 772.2 a | 16.1 b | 23.6 a | 12.5 a |
FB | 770.4 b | 15.9 b | 21.1 ab | 12.3 a |
Media | 770 | 16.1 | 21.2 | 12.1 |
CV | 2.5 | 6.5 | 58.8 | 10.7 |
£= las medias con la misma letra dentro de la misma columna son iguales estadísticamente (Tukey p= 0.05); CV= coeficiente de variación; FT= testigo foliar; FQ= Quimcasa; FM= Disagro; FB= Bios.
Para producción de paja varió de 18.8 a 23.6 t ha-1, este último corresponde al tratamiento FM (Disagro) que fue superior a los demás tratamientos foliares. El testigo presentó un rendimiento de 11.3 t ha-1 de grano ajustado al 14% en comparación a los tratamientos FB (Bios), FQ (Quimcasa) y FM (Disagro) que presentaron mayores rendimientos de grano con 12.3, 12.36 y 12.49 t ha-1, respectivamente. Se observó que los tres tratamientos de fertilización foliar superaron al menos una tonelada de grano contra el testigo y al razonar los costos de estos productos comerciales en dos aspersiones equivalente aproximadamente a 400 kg de grano de maíz, se deduce en condiciones favorables de clima la fertilización foliar es rentable.
Los anteriores resultados positivos coinciden con numerosas citas publicadas sobre la fertilización foliar en complemento a la fertilización del suelo, entre las cuales se anotan, Santos y Aguilar (1999) quienes concluyen que la aplicación de la fertilización foliar optimiza la capacidad de producción de diversos cultivos; Ferraris y Lucrecia (2008) reportaron incremento en rendimiento de grano con aplicaciones foliares de micronutrientes (Zn y B) hasta 12.2 t ha-1 de grano de maíz en comparación al testigo de 10.2 t ha-1, Potarzycki y Grzebisz (2009) midieron incrementos en promedio de 18% de rendimiento de grano de maíz, con aplicaciones foliares de 1 a 1.5 kg ha-1 de Zn, en la etapa de V5, e incluso la fertilización foliar de N complementaria a la fertilización de N al suelo en el cultivo de trigo de acuerdo Bakht et al. (2010). En maíz Girma et al. (2007) lograron el aumento de la eficiencia de uso de P con la fertilización foliar en etapa (V8) con 4 a 8 kg ha-1 de P (fuente KH2PO4) en complemento a la fertilización de fósforo al suelo.
Con relación a la respuesta por interacciones (Cuadro 6), existió diferencia altamente significativa de la producción de grano por efecto de híbrido por urea (0.008**) y de híbrido por foliar (0.012**), pero no fueron significativas por urea x foliar y tampoco en la interacción híbrido x urea x foliar.
Interacción | Peso hectolítrico (g L-1) | Humedad (%) | Paja (t ha-1) | Rendimiento grano (t ha-1) |
---|---|---|---|---|
Híbrido x urea | 0.031* | 0.0001** | 0.0161* | 0.008** |
Híbrido x foliar | 0.007** | 0.0001** | 0.008** | 0.012** |
Urea x foliar | 0.085 | 0.077 | 0.046* | 0.378 |
Híbrido x urea x foliar | 0.526 | 0.002** | 0.001** | 0.303 |
**= significativo al 1% por la prueba de F; *= significativo al 5%; ns= no significativo.
Se encontró diferencia significativa para las variables, peso hectolítrico y porcentaje de humedad, rendimientos de paja y grano en las interacciones (híbridos x urea) e (híbridos x foliar). Para producción de paja todas las interacciones dobles y la triple tuvieron diferencia altamente significativa. Para rendimiento de grano la interacción (urea x foliar) e (híbrido x urea x foliar) no tuvieron efectos significativos, por lo tanto, se considera como relevante el factor híbrido en cuanto producción de grano.
Con el objeto de visualizar e identificar posibles diferencias significativa por tratamientos de fertilización foliar en variables de producción de cada híbrido en lo particular, se formaron seis bloques de híbridos con las interacciones de los tratamientos de fertilización foliar (Cuadro 7). No hubo diferencias estadísticas significativas por tratamientos de fertilización foliar por híbridos para peso hectolítrico y para rendimiento de paja. Al visualizar los contenidos de porcentajes de humedad de grano de las interacciones híbrido por foliar se observa sólo el hibrido Albatros con el tratamiento sin fertilización foliar el valor fue mayor con 17.3 respecto a los tratamientos de FM (16.04) y FB (15.94). Para este hibrido se afirma la fertilización foliar adelanta la madurez del grano. El resto de los híbridos e interacciones con tratamientos de fertilización foliar no se encontraron diferencia de medias.
Interacción | Peso hectolítrico (g L-1) | Humedad (%) | Paja (t ha-1) | Rendimiento (t ha-1) | ||||
---|---|---|---|---|---|---|---|---|
H1FT | 783.5 | ab | 17.3 | ab | 19.3 | b | 10.5 | fgh |
H1FQ | 779.4 | abc | 16.6 | abcd | 23 | b | 11.7 | cdefg |
H1FM | 783.5 | ab | 16 | adef | 23.5 | b | 12.2 | cd |
H1FB | 786.7 | a | 15.9 | defg | 24.5 | ab | 12 | cdefg |
H2FT | 752.4 | de | 15.3 | efg | 17.4 | b | 9.6 | h |
H2FQ | 757.7 | cde | 16.2 | bcde | 21.2 | b | 10.5 | fgh |
H2FM | 751 | de | 16.1 | cdef | 20.2 | b | 10.4 | gh |
H2FB | 751 | de | 15.6 | defg | 19.5 | b | 10.4 | gh |
H3FT | 773 | abcd | 15.9 | defg | 19.5 | b | 13 | bc |
H3FQ | 781.2 | abcd | 15 | fg | 20.2 | b | 14.3 | ab |
H3FM | 772.2 | abcd | 16 | cdef | 20.4 | b | 13.9 | ab |
H3FB | 779.2 | abcd | 15.8 | defg | 20.2 | b | 14 | ab |
H4FT | 778.1 | abc | 15.8 | defg | 17.3 | b | 11.3 | defg |
H4FQ | 781.8 | abc | 15.4 | efg | 20.1 | b | 12.9 | bc |
H4FM | 784.3 | abc | 14.8 | g | 19.1 | b | 12.8 | bcd |
H4FB | 777.4 | abc | 16.1 | cdef | 21.1 | b | 12.2 | cde |
H5FT | 748.1 | c | 17.4 | a | 19.9 | b | 9.6 | h |
H5FQ | 753.1 | cde | 17.1 | abc | 22 | b | 10.2 | gh |
H5FM | 762.5 | bcd | 16.4 | abcde | 22.6 | b | 10.5 | fgh |
H5FB | 762.4 | bcde | 16.4 | abcde | 20.4 | b | 10.7 | efgh |
H6FT | 767.6 | abcde | 15.8 | defg | 19.2 b | b | 12.7 | bcd |
H6FQ | 770 | abcde | 16.2 | bcde | 21.9 b | b | 14.6 | a |
H6FM | 779.2 | abc | 15.78 | defg | 35.5 b | b | 15 | a |
H6FB | 765.3 | abcde | 16.54 | abcd | 20.9 b | b | 14.6 | a |
£= Las medias con la misma letra dentro de la misma columna son iguales estadísticamente (Tukey p= 0.05).
Hubo diferencias significativas en la producción de grano de maíz por efecto de los tratamientos de fertilización foliar asociada a la interacción de los híbridos H1 (Albatros), H4 (Syn1806) y H6 (BG1304). Lo anterior, porque al comparar las medias en los bloques de dichos híbridos se observa que los tratamientos con FT (testigo) mostraron promedio menor de rendimiento de grano. Se destacan rendimientos de grano de maíz de las interacciones de H6 (BG1304) con los tres tratamientos de fertilización foliar con 14.6, 15 y 14.6 t ha-1, para FQ (Quimcasa), FM (Disagro) y FB (Bios), respectivamente, en contra del testigo cuyo rendimiento fue de 12.7 t ha-1.
Los resultados del presente estudio al considerar interacciones positivas de híbridos con algún otro factor de manejo como tipos de urea enfocadas para aumentar la eficiencia de uso de N y los tratamientos de fertilización foliar, coinciden con varios autores entre los cuales se destacan a Kibet et al. (2009) con estudios del efecto del nivel de humedad y nitrógeno en el suelo en el comportamiento de maíces híbridos y criollos de los Valles Altos de México, a Moreno et al. (2004) con relación a la selección recíproca recurrente en poblaciones de maíz de Valles Altos en suelos con alto y bajo contenido de nitrógeno en México, a Reta et al. (2003) quienes evaluaron el rendimiento y componentes del rendimiento de maíz en respuesta a arreglos topológicos, a Tadeo et al. (2012) con estudios de densidad de población y fertilización en híbridos de maíz androestériles y fértiles, de Barbieri et al. (2010) para optimizar la fertilización de maíz con urea de liberación lenta, del grupo de Ciampitti y Vyn. (2011) para una mayor comprensión de la relación de densidad de población del cultivo de maíz y la dinámica de absorción y trasporte de N de la etapa vegetativa a la reproductiva, estudios de Haishum et al. (2006) con un modelo de desarrollo y producción de híbridos de maíz con las variables del sistema agua- suelo- manejo.
De esta manera, se da continuidad a la solución parcial de la problemática expresada por varios autores como los enfoques publicados por Ortiz et al. (2007) sobre la producción nacional de maíz y propuestas de acción, de lo escrito por Turrent (2008) sobre la estimación del potencial productivo de maíz en la República Mexicana; lo expresado por Ramírez y García (2014) en estudio de la producción potencial y consumo de maíz en el Estado de México y por Trueba (2012) en su estudio para caracterizar el potencial productivo de las semillas de maíz en México, entre otros autores.
La línea de investigación e innovación tecnológica de maíz no se agota y sugiere a la adopción de nuevos híbridos y la nutrición vegetal, por lo cual es necesario continuar con estudios integrando enfoques agronómicos con evaluaciones metodológicas de enfoque fisiológico y biotecnológico para profundizar en la comprensión y solución de la necesidad de producir más alimentos de manera sustentable y con menos riesgos para el medio ambiente y la salud humana según propuesta de Gallais y Hirel (2004).
Conclusiones
En Valles Altos del Estado de México bajo clima favorable se obtuvieron altos rendimientos de grano de maíz con promedio general fue de 12.07 t ha-1. La mejor combinación de factores para obtener máximos rendimientos de grano de maíz por sitio especifico en t ha-1, fueron: para Ixtlahuaca el híbrido BG1384 rindió 15.08 con urea convencional al suelo y fertilización foliar del producto Disagro, para Villa Victoria con el híbrido BG 1304 rindió 13.8 con urea Urea Xtend al suelo y con fertilización foliar del producto Quimcasa; y para Temascalcingo; el híbrido de maíz BG 1304 rindió 14.4 con urea Urea Xtend + S al suelo y con fertilización foliar del producto Disagro. En promedio para las variables peso hectolítrico, humedad y paja fueron de 770.06 g L-1, 16.08% y 21.25 t ha-1, respectivamente, este se debe a la adopción de nuevos híbridos y de las mejores prácticas agrícolas (MPAs) como la fertilización foliar de este estudio.